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Escrito por Equipo de Comunicaciones

 

 

Isabel Torres, quien forma parte de la Delegación de Diálogos del Ejército de Liberación Nacional (ELN), responde desde La Habana a un tema crucial: ¿En qué afecta al proceso que el ELN mantiene con el Gobierno los incumplimientos por parte del Estado del Acuerdo de Paz firmado con las FARC? El resumen de esta respuesta es contundente: “En todo”.

 

Explica Isabel Torres: “Si al que va delante le incumplen, le asesinan, le tratan de incumplidor, es decir pasan de víctimas a victimarios… eso nos deja ver que [El Estado] no solo busca eliminar al adversario del mapa político y militar, sino del todo”. Es lo que se ha denominado como “el espejo de las FARC”, en el que las y los militantes del ELN se miran y sólo ven incertidumbres.

 

“Para nosotros es preocupante lo que pasó con el Acuerdo de La Habana y ver como de manera drástica fue cambiado en el Congreso de la República por encima del espíritu del mismo acuerdo y de las recomendaciones de los organismos internacionales”, apunta Torres ante la alteración de los puntos del acuerdo entre el Gobierno y las FARC después de firmado, una reescritura a la baja que o bien los alteró o bien los ralentizó, pero las consecuencias se miden básicamente en incumplimiento y en un serio daño a algunas de las herramientas básicas de transformación de la realidad y de democratización del país. El último informe del Kroc Institute, el encargado de monitorear esos avances cada seis meses, señalaba que tras el primer año de vigencia del acuerdo de las 558 disposiciones incluidas en el texto final, sólo el 17% se había completado, un 22% lleva avances mínimos, un 6% registra una situación intermedia y hay un 55% de las disposiciones que no han arrancado.

 

Desde la Delegación del ELN también se reconoce que hay una “gran preocupación por el caso de Jesús Santrich”, con su detención y petición de extradición a Estados Unidos por un supuesto caso de narcotráfico. “Le hacen un montaje… hacen ver a la guerrilla como un grupo de narcotraficantes y así le cambian todo el sentido para el que se firmaron esos acuerdos porque ya entonces [las FARC] no lucha por las transformaciones sino que empieza a ser una lucha por la dignidad, por la esencia de lo que tú has sido y por la moralidad”, explica Isabel Torres quien, respecto a la amenaza de la extradición hace referencia a una frase de Gabriel García Márquez: “Uno no puede enviar a los hijos de uno a que lo castiguen en la casa de enfrente”.

 

Torres cree que el proceso de diálogos entre ELN y el Gobierno no puede seguir este derrotero, sino que debe “lograr una visión común de paz con la participación de la sociedad”.

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